Hígado
Hepar
Definición
El hígado, la glándula más grande del cuerpo, posee secreciones tanto externas como internas, las cuales se forman en las células hepáticas.
Su secreción externa, la bilis, es recolectada tras pasar por los capilares biliares a través de la vía biliar, cuyos conductos se unen como las ramillas y ramas de un árbol para formar dos conductos de gran calibre que se fusionan para constituir el conducto hepático. La bilis es transportada hacia la vesícula biliar por el conducto cístico o vertida directamente en el duodeno por el conducto colédoco, donde contribuye a la digestión.
Las secreciones internas intervienen en el metabolismo tanto de los materiales nitrogenados como de los carbohidratos absorbidos en el intestino y transportados al hígado por la vena porta. Los carbohidratos se almacenan en las células hepáticas en forma de glucógeno, el cual es secretado en forma de azúcar directamente hacia el torrente sanguíneo. Algunas de las células que revisten los capilares sanguíneos del hígado participan en la destrucción de los glóbulos rojos.
Se encuentra situado en las partes superior y derecha de la cavidad abdominal, ocupando casi la totalidad del hipocondrio derecho, la mayor parte del epigastrio y, con frecuencia, extendiéndose hacia el hipocondrio izquierdo hasta la línea mamilar.
En el hombre pesa entre 1.4 y 1.6 kg; en la mujer, entre 1.2 y 1.4 kg.
Es relativamente mucho más grande en el feto que en el adulto, constituyendo, en el primero, aproximadamente un diecioochoavo y, en el segundo, aproximadamente un treinta y seisavo del peso corporal total. Su mayor diámetro transverso es de 20 a 22.5 cm.
En sentido vertical, cerca de su superficie lateral o derecha, mide aproximadamente de 15 a 17.5 cm, mientras que su mayor diámetro anteroposterior se encuentra al nivel del extremo superior del riñón derecho y es de 10 a 12.5 cm. A la altura de la columna vertebral, su medida de anterior a posterior se reduce a aproximadamente 7.5 cm.
Su consistencia es la de un sólido blando; es friable, se lacera con facilidad y es muy vascular; su color es pardo rojizo oscuro y su gravedad específica es de 1.05.
Para obtener una idea precisa de su forma, debe endurecerse in situ, y entonces se observará que presenta el aspecto de una cuña, cuya base se dirige hacia la derecha y cuyo borde delgado apunta hacia la izquierda. Symington describe su forma como la «de un prisma triangular rectángulo con el ángulo recto redondeado».
El hígado posee tres superficies: superior, inferior y posterior. Un borde nítido y bien definido separa la superficie inferior de la superior en su parte anterior; los demás bordes son redondeados. La superficie superior se une al diafragma y a la pared abdominal anterior mediante un pliegue triangular o falciforme del peritoneo, el ligamento falciforme, en cuyo borde libre se encuentra un cordón redondeado, el ligamentum teres (vena umbilical obliterada). La línea de inserción del ligamento falciforme divide el hígado en dos partes, denominadas lóbulo derecho y lóbulo izquierdo, siendo el derecho considerablemente más grande. Las superficies inferior y posterior se dividen en cuatro lóbulos por cinco fosas, dispuestas en forma de la letra H. El brazo izquierdo de la H marca en estas superficies la división del hígado en lóbulos derecho e izquierdo; se denomina fosa sagital izquierda y consta de dos partes: la fosa de la vena umbilical en la parte anterior y la fosa del conducto venoso en la parte posterior. El brazo derecho de la H está formado en la parte anterior por la fosa de la vesícula biliar y en la parte posterior por la fosa de la vena cava inferior; estas dos fosas están separadas entre sí por una banda de tejido hepático denominada proceso caudado. La barra que une los dos brazos de la H es la porta (fisura transversa); por delante de ella se encuentra el lóbulo cuadrado y por detrás el lóbulo caudado.
Referencias