Celdillas etmoidales
Cellulae ethmoideae
- Sinónimo en latín: Cellulae paranasales ethmoideae
Definición
Las celdillas etmoidales constituyen una red compleja de pequeñas cavidades llenas de aire, intrincadamente dispuestas dentro de los laberintos etmoidales, situados a ambos lados de la línea media de la cavidad nasal. Al originarse como evaginaciones de la cavidad nasal, erosionan progresivamente e integran el hueso etmoides, convirtiéndose en componentes esenciales de los senos paranasales. En el interior de las celdillas, el epitelio respiratorio ciliado tapiza las superficies internas, desempeñando un papel fundamental en la humidificación y el filtrado del aire durante la respiración.
Anatómicamente, las celdillas etmoidales están delimitadas lateralmente por la lámina orbitaria, una delgada partición ósea que las separa de la cavidad orbitaria. En su cara medial, la pared medial del laberinto etmoidal las separa de la cavidad nasal. Estas celdillas de aire se organizan en grupos anteriores, medianos y posteriores, cada uno con su propia localización y vía de drenaje. Cabe destacar que las celdillas de aire anteriores y medianas drenan hacia el meato medio de la cavidad nasal. En concreto, las celdillas etmoidales anteriores drenan a través del conducto frontonasal, que comunica con el infundíbulo etmoidal. Por su parte, las celdillas etmoidales medias desembocan en la superficie de la bulla etmoidal dentro del meato medio. Las celdillas etmoidales posteriores, en tanto, drenan hacia el meato superior.
Un aspecto interesante de las celdillas etmoidales es su expansión más allá de los límites típicos del hueso etmoides. Esto puede observarse al examinar un espécimen aislado del hueso etmoides, donde las paredes externas de estas celdillas aparecen abiertas. Sin embargo, en un cráneo completo, dichas celdillas quedan efectivamente cubiertas y encerradas por los huesos circundantes que articulan con el hueso etmoides. Estos incluyen el hueso frontal, la apófisis frontal del maxilar, el hueso lacrimal, las conchas esfenoidales y la apófisis orbitaria del hueso palatino.
Desde una perspectiva vascular, las celdillas etmoidales son irrigadas por ramas de las arterias etmoidales anteriores y posteriores. La inervación es proporcionada por ramas del nervio oftálmico —específicamente, los ramos etmoidales anteriores y posteriores del nervio nasociliar— y del nervio maxilar a través de sus ramos orbitarios que se originan del ganglio pterigopalatino.
Durante el desarrollo embrionario, las celdillas etmoidales comienzan a formarse alrededor del tercer mes tras la concepción, y no son visibles radiográficamente antes de esta etapa.
Referencias
Drake, R.L., Vogl, A.W. and Mitchell, A.W.M. (2009). ‘Chapter 8: Head and Neck’ in Gray’s anatomy for Students. (2nd ed.) Philadelphia PA 19103-2899: Elsevier, pp. 1018-1019.
Standring, S. (2016). ‘Chapter 33: Nose, nasal cavity and Paranasal sinuses’ in Gray’s anatomy: the anatomical basis of clinical practice. (41st ed.) New York NY: Elsevier, pp. 568.
Yu M, Wang SM. Anatomy, Head and Neck, Ethmoid Bone. [Updated 2023 Jul 24]. In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2024 Jan-. Available from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK544328/