Paredes del vestículo

Parietes vestibuli

Definición

Muhammad A. Javaid

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Las paredes del vestíbulo forman parte del laberinto óseo. Confieren al vestíbulo una apariencia similar a la de una caja. Las paredes del vestíbulo óseas encierran dos componentes importantes del laberinto membranoso: el utrículo y el sáculo.

Algunas de las características más destacadas que se encuentran en las paredes del vestíbulo incluyen las aperturas de los canales semicirculares, el acueducto vestibular, y las ventanas oval y redonda.

Un total de tres canales semicirculares pueden observarse entrando al vestíbulo. Cada canal se abre por sus dos extremos hacia el vestíbulo óseo; sin embargo, dado que dos de los canales semicirculares —el anterior y el posterior— se fusionan entre sí en uno de sus extremos, a pesar de existir tres canales semicirculares, solo cinco aperturas pueden observarse en las paredes del vestíbulo.

A continuación, un estrecho canal óseo denominado acueducto vestibular puede observarse emergiendo de la pared vestibular ósea. Este atraviesa hacia atrás el hueso temporal y finalmente se abre hacia la fosa craneal posterior, en la cara posterior de la porción petrosa del hueso temporal. El acueducto alberga en su interior un conducto endolinfático y un saco, ambos partes del laberinto membranoso.

Las estructuras adicionales que se encuentran en las paredes del vestíbulo incluyen las ventanas oval y redonda. La ventana oval corresponde a un espacio cubierto por la base del estribo desde el lado de la cavidad del oído medio. Por su parte, la ventana redonda es una pequeña abertura en la pared vestibular que se encuentra sellada por una membrana timpánica secundaria y marca la base de la rampa timpánica.

Referencias

  • Standring, S. and Gray, H. (2016). ‘Chapter 38: Inner ear’ in Gray’s anatomy The anatomical Basis of Clinical Practice. (41st ed.) New York: Elsevier, pp. 641–643.

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