Músculo elevador del labio superior
Musculus levator labii superioris
Definición
El músculo elevador del labio superior en los hombres, se lleva directamente en el labio superior. En los mamíferos domésticos, se desvía hacia la región nasal, a la que circunvala o incluso sobre la que se detiene.
Conformación: Su morfología varía en consecuencia. En los humanos, es anillada y casi recta. En los carnívoros, está desprovisto de tendón y poco diferenciado del músculo canino y florecerá entre el labio superior y el ala de la nariz. En los ungulados y los conejos, está formado por un cuerpo carnoso grueso y conoide, que se continúa rostralmente por un tendón. Particularmente larga en los equinos, se unirá en la punta de la nariz a la del lado opuesto con la que forma una expansión impar y anillada que desciende entre las dos fosas nasales hasta debajo de la piel del labio superior. En los bovinos la disposición es comparable a la de los angulados excepto por el tendón que se separa en el borde superior del hocico, sólo se pierde una delgada expansión entre las fosas nasales. En los cerdos el músculo se convierte en un elevador del hocico en el que se disocia.
Inserciones: Se origina en la cara lateral del maxilar, a un nivel variable según las especies. En humanos y conejos, su origen no está lejos del borde infraorbitario. En equinos y cerdos, el origen es similar pero va un poco más allá del hueso lagrimal. En los rumiantes se encuentra justo delante del tubérculo facial. En los carnívoros se sitúa un poco por debajo y por detrás del agujero infraorbitario.
En humanos y conejos, la terminación se encuentra en la superficie profunda del orbicular. En los equinos, tiene lugar en la cara superficial de este último, inmediatamente debajo de la piel, por expansión fibrosa mediana e impar. En los bovinos, el tendón termina en el hocico más que en el labio superior. En el cerdo, se sitúa en la parte superior del hocico. En el conejo termina por encima y al lado del filtrum.
Relaciones: En humanos y conejos, el origen está cubierto en parte por el músculo orbicular de los párpados. En los eauinos, el origen está cubierto por el músculo malar. El cuerpo carnoso está cubierto en gran parte por el músculo elevador nasolabial. Su borde ventral se superpone más o menos al músculo canino, excepto en los equinos, donde ambos músculos están completamente separados. La superficie profunda está relacionada con el maxilar y las divisiones vasculo-nerviosas infraorbitarias.
Funciones: Este músculo levanta y everte el labio superior, lateralmente si actúa solo y directamente si actúa con el del lado opuesto. Levanta el hocico en la res y el hocico en el cerdo. En esta última especie solo ejerce una acción indirecta sobre el labio superior.
Vascularización e inervación: El músculo elevador del labio superior está vascularizado por la arteria infraorbitaria y ramas terminales de la arteria facial. Está inervado por la rama dorsal bucal del nervio facial.
Variación:
En los equinos, el músculo elevador del labio superior comprende un cuerpo carnoso grueso y conoide y un tendón largo, que lo prolonga rostralmente. El cuerpo carnoso, situado en el lado del hocico, se origina no lejos del borde infraorbitario y atraviesa oblicuamente el músculo elevador nasolabial, que lo cubre en gran parte.
En el buey, el músculo elevador del labio superior es débil, presentando un cuerpo carnoso conoide que se origina con el músculo canino, del que cubre el borde dorsal, justo delante del tubérculo facial. Se continúa rostralmente por un tendón que se aplana y pronto se disocia en varios fascículos; el fascículo medial, plano y más fuerte, se une al del lado opuesto y se continúa entre las fosas nasales por una delgada expansión aponeurótica que se pierde bajo la capa glandular del hocico; los otros florecerán en la dermis del ángulo dorsal del ala medial de la fosa nasal.
En el cerdo, el músculo elevador del labio superior es fuerte. Su cuerpo carnoso, grueso, cónico y penniforme, se origina bajo la órbita, en toda la parte caudal de la fosa canina. Se extiende rostralmente por un tendón largo y fuerte que se lleva hasta el borde superior del hocico y se disocia allí en múltiples fascículos, los más mediales de los cuales se unen a los del lado opuesto. Algunos haces fibrosos descienden también hasta el hueso del hocico, evitando la fosa nasal por el lado medial.
En el perro, el músculo elevador del labio superior está unido al músculo canino por sus bordes adyacentes. Se originan en común en la parte caudal de la fosa canina, ventralmente en el agujero infraorbitario. Están casi totalmente cubiertos por el músculo elevador nasolabial. El músculo elevador del labio superior se desarrollará en el lado de la fosa nasal y el canino en el labio superior hacia el lado profundo de los músculos buccinador y orbicular de la boca.
En el gato, el músculo elevador del labio superior y el músculo canino son más marcados pero más débiles que en el perro, casi filiformes. Están ampliamente ocultos por el músculo orbicular de los párpados y el músculo elevador nasolabial.
En el conejo, el músculo elevador del labio superior incluye un cuerpo carnoso conoide, de color rojo brillante, insertado muy cerca del borde infraorbitario y un tendón que termina en la punta de la nariz, rodeando dorsalmente la fosa nasal. Atraviesa la superficie profunda del músculo elevador nasolabial.
Referencias
Barone R, Anatomie comparée des mammifères domestiques, Tome 2, Arthrologie et myologie, 4th edition, Vigot, 2017.