Esmalte
Enamelum
Definición
El esmalte (substantia adamantina) es la parte más dura y compacta del diente, y forma una delgada capa sobre la parte expuesta de la corona, hasta el inicio de la raíz. Es más grueso en la superficie de masticación de la corona, hasta que es desgastado por la atricción, y se vuelve más delgado hacia el cuello. Está compuesto por minúsculos bastones o columnas hexagonales denominados fibras del esmalte o prismas del esmalte (prismata adamantina). Yacen paralelos entre sí, apoyándose por un extremo sobre la dentina, la cual presenta una serie de pequeñas depresiones para su recepción; y formando la superficie libre de la corona por el otro extremo. Las columnas se dirigen verticalmente en el vértice de la corona y horizontalmente en los lados; tienen aproximadamente 4 µ de diámetro y siguen un trayecto más o menos ondulado. Cada columna es un prisma de seis caras y presenta numerosas estriaciones transversales oscuras; estas estriaciones se deben probablemente a la manera en que las columnas se desarrollan en etapas sucesivas, produciendo constricciones superficiales, como se explicará posteriormente. Otra serie de líneas de aspecto pardo, las estrías paralelas o líneas coloreadas de Retzius, se observa en los cortes histológicos. Según Ebner, son producidas por aire en los espacios interprismaticos; otros consideran que son el resultado de una pigmentación verdadera.
Numerosos e minúsculos intersticios se interponen entre las fibras del esmalte cerca de sus extremos dentinales, una disposición que permite la permeación de fluidos desde los canalículos dentales hacia la sustancia del esmalte.
Composición química.—Según von Bibra, el esmalte está compuesto por un 96.5 por ciento de materia inorgánica y un 3.5 por ciento de materia orgánica. La materia inorgánica consiste en fosfato de calcio, con trazas de fluoruro de calcio, carbonato de calcio, fosfato de magnesio y otras sales. Según Tomes, el esmalte contiene únicamente una mínima traza de materia orgánica.
Referencias